Friday, 25 May 2018

Estereotipos de mujeres prostitutas en galicia

estereotipos de mujeres prostitutas en galicia

Alude allí a su abuelo materno gallego: Manuel Noya, inmigrante triunfador, nacido en Santiago de Compostela, al que el autor no conoció, pero que sigue siendo respetado y amado en el recuerdo de sus deudos. Se mencionan su eficaz acriollamiento, sus habilidades comerciales que acrecentaron la fortuna heredada por su esposa, su valentía personal, que lo lleva a arriesgar su vida para detener a los caballos desbocados del carruaje cargado con mujeres de la familia.

Así, le que le escribe esto a su hija, la madre del niño: Es posible citar dos casos históricos. Luego de la caída de Rosas, la preocupación por evitar represalias contra quienes lo habían servido, llevó a la viuda de Blanco a cambiar el apellido de su hijo Juan.

Es probable, dice el biógrafo de Moreira, Marcos Estrada, que el nuevo patronímico, gallego por cierto, no fuese elegido al azar. Estrada lo da por perteneciente a la abuela paterna.

Analfabeto y buen intérprete de guitarra, Moreira era entre castaño y rubio, con los ojos verdes, la piel blanca rosada y el cutis algo picado de viruelas. Así lo retrata en sus memorias Helvio Botana , hijo de Natalio Botana, fundador del primer Crítica: Se trata de un famoso libro de poemas escrito en lunfardo y dedicado al tango y a los personajes del arrabal.

Tanto los escritores testimoniales como los de ficción, rompen a menudo los estereotipos. Sobreabundan, es cierto, los modelos de criadas y criados fieles, aunque algo toscos, y los honrados trabajadores. Por la literatura nacional desfilan asimismo otras gallegas y galleguitas: Nacha Regules , La Bella Otero reaparece en la novela homónima de Pedro Orgambide ; por las mencionadas memorias de Ernesto Schóo cruza la hermosa Adelina, modista de éxito entre las señoras de la burguesía media de Buenos Aires.

Roberto Arlt en sus Aguafuertes gallegas ve, por su parte, en la misma Galicia a mujeres fuertes e independientes como varones, pero al mismo tiempo profundamente femeninas, limpísimas, vestidas con esmero y coquetería aun cuando trabajen en el faenado de sardinas.

Tampoco los gallegos varones son solo mozos de bar, tenderos o changadores. No siempre, tampoco, los gallegos literarios son honrados. Que los gallegos de ambos sexos sean tenaces trabajadores no los convierte necesariamente en personajes sumisos o desinteresados de la política.

Son los antepasados inmediatos de quienes escriben autobiografías o novelas familiares, como las memorias Cuando el tiempo era otro. Es de destacar que en las novelas históricas, gallegos y gallegas aparecen como elementos decisivos en la fundación de la Argentina. Queda, sin embargo, una asignatura pendiente. Otro, el voluntario distanciamiento de España que, como dijo Borges, se halla en el origen de la independencia política y cultural de la Argentina.

A comienzos del siglo xx , cuando la escritora y mecenas Victoria Ocampo era una muchacha, las lecturas de la clase dirigente eran inglesas y francesas, y España seguía simbolizando el atraso y lo retardatario. A pesar del afrancesamiento de las élites, la presencia española fue continua en la cultura argentina.

El sello Emecé, vivo y prestigioso hasta nuestros días, fue inaugurado por dos gallegos: Luis Seoane y Arturo Cuadrado. La editorial se dedicó no solo a difundir prosa y poesía gallega, sino también temas americanos y argentinos. Resultó sorprendente comprobar la absoluta simbiosis existente de los arquetipos femeninos hegemónicos y tradicionales propios de la cultura occidental, patriarcal, heteronormativa y androcéntrica, compartidos por los clientes y por las mujeres en prostitución, que asumen una representación de diferentes roles tipológicos diseñados y recreados para satisfacer y optimizar los resultados del servicio en consonancia con estos arquetipos.

Con esto, se dibuja y se confecciona un círculo perfecto donde la mujer-prostituta "se construye" en función del imaginario femenino del cliente, para adecuarse a sus necesidades sin restricciones y con total disposición. Fundamentalmente, en las entrevistas a mujeres en prostitución, se encontraron interpretaciones de diferentes roles: Asimismo, los esquemas de pensamiento masculino también casan con los roles femeninos. La prostitución y su desarrollo en nuestra sociedad es síntoma de las relaciones de género en el que se evidencia un desajuste del discurso hegemónico igualitario imperante y la coherencia de sus acciones individuales.

El sistema mítico ritual que consagra el orden patriarcal en el espacio prostitucional consiste en la representación e interpretación de la "ceremonia del cortejo" en una organización de los "cuerpos" de las prescripciones culturales patriarcales arrogantes galanes versus seductoras damas. La identidad masculina dominante se centra en un falocentrismo narcisista que desplaza al modelo tradicional de las " Tres Ps ": Como afirma Connell, 22 la identidad masculina no se construye en oposición a la mujer, sino en relación a los "otros" varones.

La excesiva interiorización hipersocialización del modelo falocéntrico dominante en la sociedad en general y en los mass media en particular, enjendra un impecable código compartido por los sujetos virilizados: Los resultados obtenidos no pretenden ser concluyentes, pues somos conscientes de la limitación estadística del universo muestral analizado en esta investigación. OFRIM , xuño Una aproximación al perfil del cliente de prostitución femenina en la Comunidad de Madrid. Publicac iones DGM, Informe prostitución en Lugo.

Casa da Muller, Gobierno de España, Framing Dimensions and Framing Strategies: Contrasting Ideal-and Real-Type Frames. Social Science Information, La transformación de la intimidad.

Harvard University Press, Cautiverio de las mujeres: Les clients de la prostitution: Presses de la Renaissance, Prostituiçâo abrigada em clubes zonas fronteiriças do Minho e Tras-os-Montes.

Colecçao Estudos de Género. A prostitución femenina na Comunidade Autónoma de Galicia. Servizo Galego de Igualdade, Xunta de Galicia, Muller, arte e compromiso. Xunta de Galicia, Grupo de estudios sobre a condición damuller. El trabajo de campo fue realizado mayoritariamente en la "Casa de Campo", donde observaron las características de los clientes que frecuentaban esa zona. Se utilizó la "observación participante" en los espacios prostitucionais, 18 entrevistas a clientes, 5 entrevistas grupales a hombres que pertenecen a espacios masculinizados, 6 entrevistas a mujeres en prostitución, 2 entrevistas a transexuales en prostitución, 3 entrevistas a dueños y gerentes de clubes de alterne y 3 entrevistas a técnicas de servicios sociales que trabajan con las personas que ejercen la prostitución.

La elección de los y las entrevistados fue aleatorio, través de visitas a clubes y pisos de relax. All the contents of this journal, except where otherwise noted, is licensed under a Creative Commons Attribution License. Services on Demand Journal. ABSTRACT Today, the prostitution in our society turns out to be an indicator of the dominant "sexual culture" in the patriarchal and capitalist societies. Mujeres en prostitución El fenómeno de la prostitución posee un fuerte componente diferencial de género.

Tipología del discurso samaritano Frente al modelo de feminidad monolítica del anterior prototipo femenino, en este perfil encontramos una visión dual de las mujeres: Trabajadora, casada, y madre ejemplar, moi guai. Polo resto para mín iso non é vida nin é nada, porque ves unha rapaza de 20 anos e parece que ten 30, e aí todo é a noite a durmir, a noite e durmir [ Tipología del discurso crítico Esta óptica crítica, muy minoritaria en los discursos de los entrevistados, reconoce la existencia de la desigualdad de género y las injusticias que sufren las mujeres en un entorno patriarcal y capitalista.

Estereotipos femeninos dominantes entre los clientes El interés del segundo objetivo de investigación perseguía identificar los estereotipos femeninos dominantes entre los hombres analizados. Conclusiones En esta investigación se intentaron alcanzar cuatro objetivos fundamentales que fueron los ejes articuladores de esta pesquisa. How to cite this article. Ahora ya no hay sutilezas.

El olimpo es de ellos. Por eso, la Liga de Campeones de la UEFA utiliza una pieza de Händel adaptada por el compositor Tony Britte, para representarnos a los millonarios futbolistas como dioses del olimpo en plena gesta. Mientras los purpurados se entregaban a los ritos de elección del nuevo papa, en Nueva York, el Vaticano se aliaba con países fundamentalistas para evitar que la ONU sacase adelante un texto condenatorio de las agresiones contra las mujeres y a favor del acceso a la salud reproductiva.

Porque a la Iglesia de Roma nunca le ha gustado que se rechacen las tradiciones y los motivos religiosos como excusa para tolerar la violencia de género. La situación es peor que hace una década. En el hospital de Mazar-i-Sharif llegan ahora una media de tres chicas al día que han intentado suicidarse usan matarratas.

María Rosa Lojo [1]. El texto de la siguiente conferencia fue cedido generosamente por la autora para nuestra revista. Entre y solamente, la Argentina recibió por lo menos un millón cien mil gallegos, de los cuales seiscientos mil se radicaron en forma definitiva. Me cupo dirigir esta investigación, de la que participaron la filóloga Marina Guidotti y el historiador Ruy Farías. Literatura, sainete, prensa , publicado por la Fundación Barrié de la Maza, con el apoyo del Consello da Cultura Galega.

Trataré de resumir, en esta exposición, algunas conclusiones a las que arribamos. En primer lugar, que existe ciertamente un estereotipo conceptual e iconológico de los gallegos en el imaginario argentino.

Entre las negativas, la torpeza, la tosquedad, la falta de luces, la tacañería, la ingenuidad transformada en franca estolidez, la ignorancia. Muchos gallegos, sin duda, trabajaron de sol a sol para labrarse un porvenir; solo contaban con el buen crédito de su palabra y la cumplieron; sin olvidar la suya, llegaron a amar la tierra que los recibió y se arraigaron en ella.

También es cierto que eran en su mayoría de extracción campesina y de instrucción escasa. Aun los menos prejuiciosos y mejor intencionados no llegan a captar del todo esta sorna irónica que permite reírse del interlocutor sin que este se entere, y sin que al chistoso se le mueva un pelo.

No puedo resistirme a dar como ejemplo la graciosa anécdota que cuenta María Rosa Oliver en sus memorias. Se refiere a un empleado, cuidador de la quinta que sus padres poseían en las afueras, y que tenía a su cargo la misión de espantar a los intrusos.

El muchacho no dejaba de informar con minucia a su patrona sobre algunos hechos anómalos que sucedían entre los matorrales: Así lo cuenta la narradora, sin hacerse cargo de que tanta ingenuidad no era demasiado verosímil en un joven ya crecido, que seguramente había visto o practicado él mismo similares actividades en la campiña natal.

La fuerza de lo negativo en el estereotipo es, con todo, demasiado intensa. En este sentido, no puedo sino relatar una experiencia vivida hace poco tiempo por mi propio equipo de investigación. Entre otros medios, un matutino de Buenos Aires, el diario Crítica de la Argentina Miceli, , nos hizo una entrevista sobre el tema. La presunta ignorancia de los gallegos, transformada en categoría ontológica, seguía operando, a la manera del habitus naturalizado que tan bien describe Pierre Bourdieu, en las coordenadas mentales del poco acertado titulador.

Claro que no, sostenían muchos lectores que se explayaban en los foros de Internet, algunos furiosos casi como si los autores del libro, gallego-descendientes, en vez de ser sus víctimas, hubiéramos inventado el estereotipo.

Los enojados tenían razón, pero no porque este concepto general sobre los gallegos no exista, sino porque, en la Argentina, cuando se trata de un individuo al que se aprecia, aunque tenga este origen, no se suele calificarlo o considerarlo como tal, salvo que se quiera hacer referencia a la cualidad positiva por antonomasia del estereotipo la honradez, la integridad moral.

Tal ocurre con el periodista, escritor y militar Lucio V. Alude allí a su abuelo materno gallego: Manuel Noya, inmigrante triunfador, nacido en Santiago de Compostela, al que el autor no conoció, pero que sigue siendo respetado y amado en el recuerdo de sus deudos.

Se mencionan su eficaz acriollamiento, sus habilidades comerciales que acrecentaron la fortuna heredada por su esposa, su valentía personal, que lo lleva a arriesgar su vida para detener a los caballos desbocados del carruaje cargado con mujeres de la familia.

Así, le que le escribe esto a su hija, la madre del niño: Es posible citar dos casos históricos. Luego de la caída de Rosas, la preocupación por evitar represalias contra quienes lo habían servido, llevó a la viuda de Blanco a cambiar el apellido de su hijo Juan.

Es probable, dice el biógrafo de Moreira, Marcos Estrada, que el nuevo patronímico, gallego por cierto, no fuese elegido al azar. Estrada lo da por perteneciente a la abuela paterna. Analfabeto y buen intérprete de guitarra, Moreira era entre castaño y rubio, con los ojos verdes, la piel blanca rosada y el cutis algo picado de viruelas. Así lo retrata en sus memorias Helvio Botana , hijo de Natalio Botana, fundador del primer Crítica: Se trata de un famoso libro de poemas escrito en lunfardo y dedicado al tango y a los personajes del arrabal.

Tanto los escritores testimoniales como los de ficción, rompen a menudo los estereotipos. Sobreabundan, es cierto, los modelos de criadas y criados fieles, aunque algo toscos, y los honrados trabajadores. Por la literatura nacional desfilan asimismo otras gallegas y galleguitas: Nacha Regules , La Bella Otero reaparece en la novela homónima de Pedro Orgambide ; por las mencionadas memorias de Ernesto Schóo cruza la hermosa Adelina, modista de éxito entre las señoras de la burguesía media de Buenos Aires.

Roberto Arlt en sus Aguafuertes gallegas ve, por su parte, en la misma Galicia a mujeres fuertes e independientes como varones, pero al mismo tiempo profundamente femeninas, limpísimas, vestidas con esmero y coquetería aun cuando trabajen en el faenado de sardinas.

Tampoco los gallegos varones son solo mozos de bar, tenderos o changadores. No siempre, tampoco, los gallegos literarios son honrados. Que los gallegos de ambos sexos sean tenaces trabajadores no los convierte necesariamente en personajes sumisos o desinteresados de la política. Son los antepasados inmediatos de quienes escriben autobiografías o novelas familiares, como las memorias Cuando el tiempo era otro.

The dramatic quality in which the women in prostitution live their reality and the levity and idleness, in which the clients enjoy themselves, show the controversial and worrying face of this reality.

The analysis of the clients' speech across the "Frame Analysis", and the study of the feminine dominant imaginary among them are portrayed in this text, together with the speech of the women in prostitution and of the men who occupy masculinized spaces.

This article tries to be a contribution to the complex study of the phenomenon of the prostitution in our country. Prostitution Clients; Masculinities; Sexual Industry. Los hombres que acuden a clubes, pisos, y calle, etc. La tercera categoría incluye a los "consumidores de mercancías", quienes se acogen a su condición de compradores para adquirir aquello que se oferta.

La cuarta tipología se refiere a aquellos hombres que explican que consumen prostitución por cumplir un imperativo sexual. Los primeros alimentan la fantasía de la "puta guarra", expresión de sentimientos contradictorios, de fascinación y desprecio, atracción y asco hacia la mujer.

Otro grupo de hombres parten de la idea de que ciertas formas de relaciones sexuales no pueden ser experimentadas con mujeres que no son prostituídas. En el tercero grupo se encuentran quién por miedo, por timidez, por la edad o por una minusvalía, acuden a la prostitución. Esta herramienta analítica, el "frame", proviene del "interaccionismo simbólico" de Goffman 8 que lo interpreta como un elemento central en la formación de la identidad y en la definición de los sujetos.

Grupo de estudios sobre la condición de la mujer ", organización feminista asentada en la ciudad de Vigo, que trabaja en la intervención social con grupos de mujeres desfavorecidas. El fenómeno de la prostitución posee un fuerte componente diferencial de género. La información recabada por la Asociación Alecrín es la que ha realizado a través de dos dispositivos claves en el reconocimiento de la realidad prostitutiva de Galicia: Este trabajo diario a lo largo de los años ha posibilitado un conocimiento directo de la industria sexual existente en Galicia en la actualidad, así como su evolución y tendencias futuras que han sido analizadas en otros trabajos realizados por la entidad véase, Informe Prostitución Lugo , editado por el Ayuntamiento de Lugo.

Los factores socioeconómicos y los mecanismos de entrada en el mercado prostitucional son dos dimensiones que definen la estancia y permanencia, así como la cosmovisión que la mujer configura en la prostitución. En este sentido se estableció una tipología referida al rol con el cliente y que se diferencia en los modelos discursivos de: Para la mujer es simplemente un espacio de tiempo en el que se ve recompensada sin necesidad de mantener relaciones sexuales y por lo tanto, doblemente beneficioso.

Tipologia de clientes de prostitución. Para llevar a cabo esta difícil empresa, se optó por utilizar la perspectiva teórica del Frame Analysis Marcos de Interpretación. Esta categoría se entiende como un elemento central en la formación de la identidad de los actores sociales y en su actuación social performance. Fundamentalmente se entrevistaron individualmente a hombres de clase media y clase media baja.

Las tipologías de las narrativas de clientes de servicios de prostitución extraídas de los discursos que comparten los hombres entrevistados fueron el primer objetivo de esta pesquisa. Estas se articularon en cuatro categorías: Tipología del discurso misógino. Estos hombres se sienten asustados por la pérdida del monopolio de poder del que disfrutaban en exclusiva.

Como no se acomodan a la nueva situación paritaria, adoptan una posición de resentimiento y agresividad contra las mujeres y buscan la exhibición del dominio frente a ellas. Este perfil significativo argumenta que todas las mujeres son unas putas, la diferencia reside en que unas cobran y las otras lo hacen por vicio, sin cobrar.

Se contempla como una perversión que una mujer tenga deseos sexuales y que sea libre para perseguir su satisfacción erótica. Concentran su erotización en el morbo derivado de someter, humillar y subordinar a un ser humano a sus caprichos y voluntad.

En esta tipología, se identificaron ciertas actitudes, donde se traza una especie de querencia por los vínculos enfermizos. Esto favorece actitudes de profundo desprecio y repulsa frente a la feminidad en general.

Las escogen sobre todo por su apariencia exterior, por su físico: No hay interacción y, si existe, no es relevante, porque la decisión es unilateral, no depende de la preferencia de la mujer ni del comportamiento del cliente, sino del arbitrario y caprichoso deseo de éste. Este tipo de consumidores considera que la prostitución existe porque los hombres son seres hipersexuados que tienen una serie de imperativos biológicos que deben ser satisfechos, y la prostitución cubre esa necesidad social fundamental.

Piensan que es una ventaja la falta de compromiso afectivo, moral y social que se establece con ellas, al que permite vivir la relación con un sentimiento de levedad muy agradable. También valoran que ellas sean dulces, complacientes, tiernas y cuidadoras. Dicen que ellas ya saben que vienen para estar de putas, que viven bien, ganan bien y les gusta esa vida: Consideran que la prostitución debería legalizarse para que el Estado se quede con parte de los beneficios que ellas obtienen y para que paguen la hacienda.

Comentan que, se todas las putas hubieran pagado a la Seguridad Social, se sanearían las arcas del Estado. Tipología del discurso samaritano. Frente al modelo de feminidad monolítica del anterior prototipo femenino, en este perfil encontramos una visión dual de las mujeres: Y ambas existen en el mundo de la prostitución. En esta categoría conviven la trilogía tradicional del imaginario femenino: Para ellos, hay un tipo de mujeres "perversas" que se aprovechan de las debilidades y necesidades fisiológicas de los hombres, con el fin de engordar sus bolsillos económicos, llevando un tren de vida frívolo y materialista.

Existe otro tipo de mujer, aquellas damas abnegadas, decentes, que se asustan cuando se le pide un servicio sexual anormal, que ejercen por un acto de responsabilidad, para ayudar a su familia, que sufren mucho, inocentes, casadas, buenas madres, etc. A ellas las contemplan cómo buenas parejas y madres de sus hijos, aunque nunca llegarían al matrimonio con ellas, sobre todo por la presión social, que siempre considerarían a esa mujer como una puta, pese a que uno sepa que es "buena chica".

Este prototipo discursivo carga con una contradicción en su origen. Y por otro, son incapaces de dejar de ser cómplices de esta explotación, al seguir consumiendo servicios de prostitución y alimentando este negocio. Esto se traslada a la preferencia por mujeres que presentan una performatividad angelical: Reconocen que a veces van por comodidad pura y dura, pero es un ambiente desagradable.

Es algo inevitable e imposible de que se pueda cambiar. Consecuentemente, conciben que estas mujeres son iguales que las otras, lo que pasa que éstas tienen necesidades económicas, vienen de otros países con cargas familiares, etc, y por eso ejercen, pero saben que " no es buena vida ", es un trabajo muy duro duermen de día, diez horas ahí de pie, aguantar a borrachos, faltones, abusones, irrespetuosos, etc.

Y reconocen esa dureza en la vida de estas mujeres: Reconocen que ellas hacen una labor social muy importante pero evitan tener un compromiso sentimental con ella. Y también valoran aspectos positivos que poseen frente a otras mujeres: Aquí los hombres muestran una profunda admiración, incluso por las actitudes maternales de estas mujeres, que los "consienten" y los comprenden. Tipología del dicurso mercantilista.

Van para desahogarse, para estar con los amigos, por hechar unas risas, para un "cachondeo", de fiesta con sus colegas, en una despedida de soltero, un cumpleaños, etc.

Estamos en una sociedad capitalista de consumo, donde el materialismo, el individualismo, el pragmatismo y el hedonismo son los cuatro valores dominantes y cada uno compra y vende lo que quiere libremente. Si no hay servicios de prostitución para mujeres es porque no existe esa demanda: En él comparten las visiones sexistas tradicionales sobre las características de los hombres y de las mujeres. Muy por encima de los criterios sexuales o de género, lo que define a los ser humanos es la posición en el mercado: Por esta percepción mercantil y materialista dominante, los conflictos morales no se contemplan, porque se considera que todos " tenemos un precio ", todo es susceptible de comprarse y venderse.

Cada uno, en función de su capacidad económica, decide optar y comprar unas mercancías y servicios frente a otros.

Todo depende de tu poder adquisitivo: La televisión, la prensa y el "boca a boca" con los colegas favorecen que circule la información: Agora, si que quedei coas ganas de ver moitos sitios deses, debe ser impresionante [

estereotipos de mujeres prostitutas en galicia A prostitución femenina na Comunidade Autónoma de Galicia. Comentan que, se todas las putas hubieran pagado a la Seguridad Social, se sanearían las arcas del Estado. Es probable, dice el biógrafo de Moreira, Marcos Estrada, estereotipos de mujeres prostitutas en galicia el nuevo patronímico, gallego por cierto, no fuese elegido al azar. Se utilizó la "observación participante" en los espacios prostitucionais, 18 entrevistas a clientes, 5 entrevistas grupales a hombres que pertenecen a espacios masculinizados, 6 entrevistas a mujeres en prostitución, 2 entrevistas a transexuales en prostitución, 3 entrevistas a dueños y gerentes de clubes de alterne y 3 entrevistas a técnicas de servicios sociales que trabajan con las personas que ejercen la prostitución. Revista Galega de Cultura,