Friday, 25 May 2018

Feminismo y prostitución estereotipos en mujeres

feminismo y prostitución estereotipos en mujeres

Lo quería locamente, a pesar de lo mujeriego que era y de lo que por esto le hacía sufrir, pero no quería casarse con él 4. Vuelve a trabajar en night. Comienza a conocer prostitutas. No quiere continuar en el night y se emplea en una empresa de cosméticos como esteticista visitadora. Nunca se había prostituido y ni siquiera pensaba en ello. En el bar, muchos hombres le proponían a Carla relaciones sexuales a cambio de dinero 6.

Pia y Carla viven juntas. Nuestra protagonista no conseguía encontrar trabajo y vivían del dinero que Pia ingresaba prostituyéndose. Como no admitía esta situación de dependencia económica, que le desagradaba profundamente, piensa, entonces, en la posibilidad de prostituirse: No estaban en el otro lado de la barricada, como las consideraba la gente. Para mí eran personas vencedoras, ni víctimas ni mujeres que hay que exorcizar. Pia me parecía fuerte, segura de sí misma y de su trabajo Empezó, así, una vida de prostitución y diversión.

Salían, una noche o dos a la semana, a prostituirse y obtener lo mínimo para vivir dignamente, dedicando el resto del tiempo a pasarlo bien. Se prostituía, pues, a tiempo parcial. Las cosas le iban bien.

Dejan de trabajar y siguen prostituyéndose para obtener dinero: Acudían a bares, discotecas y night para conseguir clientes. Por tanto, Carla pasa de ejercer la prostitución a tiempo parcial, a hacerlo a dedicación completa; y pasa, también, de trabajar por cuenta ajena, en locales, a hacerlo por cuenta propia. Ejerce la prostitución de día, no le gusta trabajar de noche. El ejercicio de la prostitución en la calle y no en los locales es un modo de ganar autonomía, de no trabajar para nadie, de conquistar libertad con respecto a los hombres, de librarse de la explotación laboral.

Permítasenos una larga cita, pues vale la pena escuchar sus palabras:. Para empezar, no te hace padecer físicamente, porque la gente quiere oírte decir que te has sentido violada, violentada, que has puesto a la venta tu alma.

Te pones a la venta porque necesitas dinero. Así se han emancipado, porque ahora lo ganan bien, y tienen un tren de vida que nunca habrían soñado. A lo mejor él les hubiera pegado porque bebía, habrían parido tres o cuatro hijos y no habrían podido vivir bien esa maternidad, así que ni siquiera habrían tenido la alegría de la maternidad.

Han pasado de esa situación a otra, indudablemente mejor, por lo menos ya no dependen de una figura masculina. Pero en mi caso, la causa principal, lo que me empujó a prostituirme no ha sido sólo el dinero sino fundamentalmente el rechazo a las reglas fijas. También han contado sus características. He estado en Rusia y estaba llena de prostitutas, y sin embargo, todas las mujeres trabajaban, pero lo hacían por lo superfluo, por el consumismo que fascina siempre, sobre todo a quien no lo tiene.

Lo hacen para tener unas medias bonitas, el vestido de moda, para ir a los hoteles lujosos sólo para extranjeros, donde ni siquiera pueden entrar. Tengo que confesar que, incluso al principio, iba a trabajar con gusto.

Solemos ver a las prostitutas como unas desgraciadas, marginadas y desamparadas, y nos negamos a admitir, nos escandaliza, que las prostitutas puedan experimentar una serie de placeres en el ejercicio de la prostitución. Carla reconoce la existencia de estos placeres y habla de ellos.

Señala la sensación de riesgo, que le excita, el placer de la transgresión y el de sentir poder o dominio sobre los clientes, sobre todo durante la negociación del precio del servicio. Ante esto, a Carla le atemoriza y produce ansiedad pensar en el futuro e insiste en la necesidad de que las prostitutas aprendan a ahorrar para enfrentar su vejez. Solemos tener, configurar y necesitar una imagen estereotipada de las prostitutas, en virtud de la cual son víctimas de sí mismas, de la sociedad y de los hombres 14 , unas perdedoras, unas desventuradas de quienes compadecerse.

Pero esta imagen es eso: De hecho, Carla, como otras prostitutas, no se amolda a ese tópico: Evidentemente he sufrido por las dificultades de la vida, pero como todos. No quiero ser víctima de estos sufrimientos: Para ella la prostitución es un medio para alcanzar y mantener su libertad, su autonomía, su independencia. Es un medio que le permite eludir el papel tradicional de esposa y madre, así como su dependencia económica con respecto a un varón.

Esta falta de amoldamiento al estereotipo conturba a los prejuiciadores. Por otra parte, su realidad y sus posiciones con respecto a la prostitución resultan opuestas y provocadoras con respecto a la concepción que muchas feministas tenían de la prostitución y a sus posicionamientos sobre ésta. Eso era estar muerta en vida. Despertar fue para mí convertirme en un sujeto político que reclama reparación para que esta injusticia deje de pasar.

Yo había conseguido una familia, un trabajo y estabilidad económica, pero no podía quedarme callada y vivir mi felicidad sabiendo que cada día ingresan al mercado de la prostitución un montón de mujeres que van a pasar por lo que yo he pasado. Después de hablar con las compañeras, vimos que es muy necesario que esa revuelta sea de todas las mujeres, para quitar el estigma, para desarrollar una vida digna libre de violencias, para desarrollarnos como seres humanos y que nuestros derechos humanos sean respetados.

Nuestra intención es crear un relato colectivo, pero os necesitamos, a las mujeres y a los hombres. Ellos tienen que posicionarse, o se posicionan con nosotras o son cómplices. La revuelta es una manera de sanar colectivamente también. Estado español — Debates — Prostitución — Violencia de género — Trata — Mujeres inmigrantes — Feminismo; 19 de diciembre. Comunicación Comunicación y género Lenguaje no sexista Publicidad Nuevas tecnologías Televisión y radio Redes sociales Comunicación inclusiva.

Salud Salud y género Salud reproductiva. Educación Coeducación Formación en género Ciencia y tecnología. Deportes Deportes y género. Debates Debates Prostitución Aborto Vientres de alquiler. Legislación Legislación y género.

Constituida la Comisión Interministerial de Igualdad. Cinco millones de euros para la asistencia a víctimas de violencia de género. La Asociación de Transexuales de Andalucía condena una sentencia que deniega la custodia de su hijo de una mujer transexual. Servicios Información a la carta Formación Materiales. Identificadores personales Indica aquí tu nombre y dirección de correo electrónico.

Fotos AmecoPress, cedidas por feminicidio. El Ayuntamiento reconoce la labor de las mujeres con la medalla de Oro de Madrid. El Lobby Europeo de Mujeres en España impulsa una moción de urgencia sobre la definición de los delitos sexuales México: AmecoPress, Información para la igualdad. Se ofrece información gratuita a los medios de comunicación. Se permite la reproducción de todos los contenidos citando la fuente e informando de su publicación a Amecopress.

Plaza Juan Zorrilla 2, primero. Proyecto subvencionado por las siguientes instituciones: Parece entonces conveniente para las mujeres inmigrantes en general propender a una política que permita legalizar la permanencia a partir de la residencia y no del contrato laboral. Hay estudios, como el de Mathieu, que señala las dificultades que sufren las trabajadoras del sexo para organizarse, a partir de su estigmatización y la fragmentación del sector.

La fuerza que pueden tener en los asesinatos de mujeres los estereotipos sobre los sectores marginalizados no puede desecharse a priori. El objetivo de la tolerancia cero para la violencia de género debe cumplirse con respecto a todos los colectivos de mujeres. Violencia por parte de grupos delictivos. Afecta especialmente a las personas que tienen poco apoyo social y legal.

Esta violencia tiene su caldo de cultivo en la ilegalidad y falta de reconocimiento de estos sectores, que resultan así especialmente vulnerables. En muchas ocasiones los sectores estigmatizados reciben un trato desconsiderado y a veces francamente agresivo por parte de los funcionarios o funcionarias que deberían proteger sus derechos.

Es necesario extender a todas las mujeres los servicios de las casas de acogida que con frecuencia no autorizan la permanencia de las trabajadoras sexuales y de los teléfonos de denuncia del mal trato, para que puedan incluir las denuncias por maltrato institucional.

Maltrato de los medios de comunicación. Toda esta violencia se apoya en la marginación social previa. Establecer barreras entre unas mujeres y otras ha sido una estrategia habitual del patriarcado.

A su éxito ha contribuido el hecho que las mujeres no formamos un colectivo homogéneo y estamos separadas por distintas situaciones de clase y pertenencia étnica. Es necesario darles oportunidad para que expresen sus reivindicaciones con sus propias palabras, pero mientras tanto, recogiendo sus protestas y sus expresiones reiteradamente manifestadas, podemos compartir con ellas la siguiente queja: Estamos cansadas Estamos cansadas de la discriminación social.

Estamos cansadas de la hipocresía social. Los trabajos que se reservan a las mujeres son pesados y mal pagados, sin contratos laborales ni seguridad social. Pero eso no preocupa a los políticos no angustia a algunos sectores del feminismo no quita el sueño a los organismos internacionales. En lugar de ofrecerles mejores condiciones laborales las acosan policialmente las minusvaloran las ignoran en tanto que agentes sociales. Por todo ello, las persona y organizaciones que apoyamos el pleno reconocimiento de derechos humanos a las trabajadoras del sexo, nos hacemos eco de sus demandas cuando dicen No queremos que nos salven, queremos que nos escuchen [No nos rotulen, conozcannos] No hablen por nosotras, dejennos hablar.

Las mujeres y el Estado: Mujeres, Derecho penal y criminología. Madrid, Siglo XXI, , p. El arquetipo viril protagonista de la historia. Ejercicios de lectura no androcéntrica. Barcelona, La Sal, La scission politique du feminisme international sur la question du "trafic des femmes": Retrato de intensos colores. Madrid, Talasa, , p. Esclavitud sexual de la mujer. Género y luchas por el reconocimiento: Identidades en disputa, acción y poder.

The European Journal of Women's Studies 10, , pp. England, Falling Wall Press, , p. Seine-Saint Denis, L'Observatoire départemental des violences envers les femmes, Sobre las repercusiones de la industria del sexo en la Unión Europea Informe de propia iniciativa: Conversaciones con la Mary Loly.

Santander, Puntal, , p. De la exclusión al estigma. Les travailleurs du sexe ne venden pas leur corps: Apercu sur la prostitution en Europe, , pp. Mujeres en las calles Mohamed VI. De la situación de la mujer marroquí y su sexualidad a la prostitución en las calles de Casablanca. Universidad de Barcelona, Barcelona, , p.

Mujeres migrantes, trabajo doméstico y matrimonio. Las mujeres en un mundo en proceso de globalización. Mujeres y transformaciones sociales. Barcelona, El Roure, , p.

Barcelona, Planeta, , p.

Carla ni muestra arrepentimiento por trabajar de puta ni quiere ser redimida por ello. No se presenta como víctima y el trabajo sexual que desempeña para vivir lo hace porque quiere, en la misma medida o con los mismos condicionamientos en su elección que pueden tener otras muchas personas a la hora de conseguir un trabajo con el que ganarse la vida.

El libro de Carla Corso y Sandra Landi escandaliza porque problematiza los estereotipos que discursos de uno u otro tipo, tanto moralistas como feministas, han establecido sobre el mundo de la prostitución. Carla no nos presenta la historia de una mujer marginal e infeliz, apenada por lo que hace, sino que se presenta como una mujer que ha escogido lo que hace y que, gracias a los recursos que su trabajo le proporciona, vive felizmente, disfruta de la vida.

No quiero concluir el presente texto sin antes disipar tres posibles malentendidos que hubiesen podido suscitarse a tenor de lo dicho hasta aquí. Carla se sabe, de hecho, diferente y, como ella misma recoge en su relato, hay muchos tipos de prostitución 16 recordar esta diversidad es, en parte, una de las intenciones del presente texto. Carla reconoce no ser representativa de cómo son, qué desean y qué hacen muchas prostitutas; se reconoce diferente de las otras prostitutas, quienes también la ven a ella como distinta De hecho, Carla también padece y nos relata los aspectos negativos de su experiencia prostitucional, la violencia sobre todo.

Nos narra sus males, lacras y peligros. Señala que lo peor del ejercicio de la prostitución no es la venta del cuerpo y la supuesta enajenación que ello conllevaría. Otro aspecto especialmente desagradable de la prostitución es el desprecio social con que se trata a las prostitutas.

Lo que a éstas les impide relacionarse con cierta normalidad con personas conocidos, amigos, etc. Son los otros quienes, en gran parte, obliteran a las prostitutas las posibilidades de vínculo social y no ellas mismas.

Lo que en parte me ha interesado ha sido mostrar, también en los modos prostitucionales, las capacidades de lucha de las mujeres, mostrarlas como sujetos activos capaces, dentro de sus condicionamientos y posibilidades sociales, de luchar por su libertad. La vida de Carla es sobre todo la historia de una conquista de libertad y de una negativa a renunciar a lo que se desea y a asumir las renuncias que la asunción de los papeles femeninos heterónomos conllevan.

Libertad que se conquista muchas veces contra las cadenas que, de uno u otro modo, los hombres su padre, sus patronos, los proxenetas, sus clientes, etc. En esta línea, pueden leerse en castellano y resultan asequibles, entre otros: La invasión de los instintos vegetativos y de las bajas pasiones es tal que las facultades superiores terminan embruteciéndose.

Confunden lo verdadero con lo falso, lo malo con lo bueno, lo bello con lo monstruoso. En la prostituta activa no cabe hablar de generosidad en sentido propio, sino de degeneración caracterial.

Es pesimista, fatalista, supersticiosa y vive de mitos novelescos alimentados por una imaginación a veces desequilibrada. Entre su padre y su madre existía una relación de amor-odio y de víctima-verdugo. Ahora, sin embargo, estaba casada con un hombre bien y completamente normal, pero ella no soportaba la vida normal, la cotidianidad digamos.

No tenía ninguna necesidad de prostituirse. Se prostituía para salir, para ser libre, para vivir en los hoteles, para vivir al día Follaba gratis sólo con los americanos negros. Iba frecuentemente a las bases militares americanas para conocer gente nueva, para socializar. Eran mujeres como yo, sólo que hacían otro trabajo. Yo también tenía esa posibilidad: Estaba rígida, y la cosa terminó en treinta segundos: Él me dio el dinero, y después volvió a buscarme, pero no a follar, no; me trajo un regalo Descubrí cómo estaba hecho mi cuerpo.

Era una cosa estupenda. Descubrí que, hasta ese momento, los hombres se habían limitado a usar mi cuerpo. Así que comencé a decidir. No se tiene la posibilidad de filtrar a los clientes, muchas llamadas no se concretan en citas las realizan por curiosidad o para insultar, se cambia de idea y no se acude a la cita concertada , hay que estar pendiente del teléfono, se producen llamadas intempestivas.

Hacer que el cliente eyacule antes de follar: Apenas llegan, los tienes que masturbar un poquito para que tengan una erección. Haces que se corra así. Él no tiene que saber que lo has hecho a propósito para que llegue al orgasmo. Bueno, hago un poco de teatro, y ellos se convencen, se quedan convencidos de que han tenido una relación anal. Pagan bien y yo les engaño. Quiero poder comer bien, dormir cómoda, pagar a la mujer de la limpieza, tener un bonito coche, joyas, viajar.

Después sólo tienes que salir dos horas y siempre consigues juntar algo. No tienes que esperar a final de mes, no tienes que esperar a que te acaben de pagar, es un dinero que tienes antes, antes de trabajar, y lo puedes ganar cuando quieras, por la mañana, por la tarde, a cualquier hora del día. Así que, pongamos que tenga cien mil, las gasto tranquilamente, porque sé que aunque sean las doce de la noche Sobre los mecanismos y procesos de victimización de la prostituta, resulta de interés consultar James Posteriormente, en los años setenta con Priscilla Alexander y durante los años ochenta con Gail Pheterson véase, por ejemplo, El prisma de la prostitución , algunos sectores del movimiento feminista reorientaron sus planteamientos.

Distingue distintas formas o modalidades de prostitución, condiciones y realidades muy diferentes, algunas opuestas entre sí: Se trata de mujeres que sufren violencia y la mayoría no han elegido trabajar en la prostitución, sino que han sido engañadas y traídas aquí con la promesa de un trabajo. Con lucidez, Carla señala como muchos de los problemas de las inmigrantes prostitutas derivan de la legislación de extranjería existente.

No obstante, también se avergonzaba por avergonzarse de esto. Consistiría este prejuicio en considerar a la prostituta como un personaje transgresor y revolucionario, que desarrolla formas de vida alternativas y emancipatorias a las alienaciones del orden establecido la teórica feminista Judith Belladona ha sustentado tesis en esta línea.

Esto es algo en lo que coinciden también otras prostitutas en sus testimonios y relatos; véase, por ejemplo, De Paula Misère sexuelle et prostitution 19e siècle. Barcelona, Fundació Caixa de Pensions. Prostitution in America Realidades humanas en el negocio internacional del sexo.

Cambridge, Cambridge University Press. Algunas obras literarias han plasmado esa imagen negativa, a la par que han contribuido a difundirla y asentarla. Pero existe también toda una literatura, narrada o escrita por las mismas prostitutas, cuya lectura nos permite cuestionar, relativizar y desmontar algunos de esos estereotipos. En esa línea, Retrato de intensos colores , la narración de vida de la prostituta Carla Corso, escrita por Sandra Landi, es un libro de interés.

ABSTRACT One does not need to search too deeply in order to see the stigmatizing images and conceptions that exist regarding women that practice prostitution. Some literary works capture this negative image, while at the same time they contribute to its diffusion and consolidation. But there is also much literature, narrated or written by prostitutes, whose reading allows us to question, soften, and dispel some of these stereotypes. For example, Ritrato a tinte forti, the narration of prostitute Carla Corso's life as written by Sandra Landi.

The examination and analysis of this work allow us to question some of the derogatory images of prostitutes and configure a more complex, realist, and dignified vision of prostituted women. Cuestionando estereotipos sobre las mujeres prostitutas Questioning stereotypes of prostitutes José Luis Solana Ruiz Departamento de Antropología Social. A diferencia de la gran mayoría de mujeres y hombres que se dedican a este mundo, ella ha decidido dar la cara literalmente en esta lucha.

María Riot es otra de las prostitutas que mezclan su actividad con el activismo. Y tampoco oculta su rostro. Veo a una parte del feminismo como una herramienta muy poderosa de empoderamiento. Pero el coste personal de esa pelea es elevado, así como el estigma.

El problema es que la publicación no distinguía entre las mujeres que libremente quieren dedicarse a este trabajo y las víctimas de la trata, una de las peores lacras de nuestra sociedad. En , Naciones Unidas calculó que una de cada siete mujeres prostitutas en Europa eran víctimas de trata. Para esta guía del Ayuntamiento de Madrid son, de nuevo, como los unicornios. No recuerdo muy bien cómo o por qué empecé a considerar la prostitución. Hablando sobre esto una amiga me confesó que era prostituta desde hacía un año.

Tener su apoyo y escuchar su experiencia me reafirmó en que esté podría ser un trabajo muy empoderador. Eso y mi necesidad de pagar el alquiler me hizo decidirme. María Riot tiene una historia paralela. Y una opinión similar: Amanda Carvajal es una escort de lujo madrileña. No se considera feminista ni activista, pero lleva igual de mal las acusaciones de otras mujeres: El cliente acepta y, si no le gustan las condiciones, simplemente el encuentro no se produce.

Eso para mí es igualdad de género , pues es un acuerdo en el que tanto él como yo salimos ganando. Varias asociaciones de profesionales del sexo, como Aprosex, Hetaira, Genera, Cats y Prostitutas Indignadas llevan tiempo defendiendo los derechos de este colectivo, la despenalización y la diferenciación clara con las redes de trata. Riot se refiere a Erika Lust , autora de cintas que apuestan por una mirada femenina donde la mujer no es utilizada como un objeto sexual, toma la iniciativa y explora sus propios placeres: Es decir, que no sólo hago películas donde el placer femenino importa y la representación de las relaciones sexuales es realista, igualitaria y respetuosa, sino que el proceso de producción es ético y fomenta la participación de mujeres en cualquier puesto de trabajo.

Disfrutar del sexo explícito en pantalla no es algo intrínsecamente masculino. Miller ha estado en la picota desde que protagonizó un polémico vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona donde denunciaba la hipocresía de la sociedad española: Es un trabajo que disfruto mucho y que me da muchas satisfacciones.

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Cuestionando estereotipos sobre las mujeres prostitutas Questioning stereotypes of prostitutes José Luis Solana Ruiz Departamento de Antropología Social. La correlación inversa entre logro económico y prestigio social, que se da en todas las tareas tradicionales femeninas, llega a su mayor expresión en el caso del trabajo sexual, en que las ventajas de unos ingresos medios ligeramente superiores a los salarios mínimos se anulan socialmente con un incremento enorme de la estigmatización, que incluye la violencia simbólica de negarle a su actividad, la condición y dignidad de trabajo. Es que hay muchos trabajos estigmatizados, o que implican costes emocionales y conflictos de valores. La mayoría de estas chicas salen y entran en el trabajo sexual dependiendo de su situación personal o económica del momento. Iba frecuentemente a las bases militares americanas para conocer gente nueva, para socializar. Eso era estar muerta en vida. Me costaba mucho asumir que tenía que salir de allí sin nada, psicológicamente afectada, a pesar de que tuve la suerte de no enfermar de gravedad. El libro de Carla Corso y Sandra Landi escandaliza porque problematiza los estereotipos que discursos de uno u otro tipo, tanto moralistas como feministas, han establecido sobre el mundo de la prostitución. Somos muchas las mujeres que no nos conformamos con portavozas, cuotas o entrevistas a Leticia Dolera.